Cuando una está metida en la casa de la abuela (por genial y sumamente buena que sea dicha abuela) sin una conexión decente de internet y con muchas más horas al día que su inesperadamente pequeña provisión de dramas, terminan ocurriéndosele varias ideas y temas interesantes para escribir.
En esta siguiente entrada les traigo un tema que muchos pueden ya tenerlo por asumido, integrado a la perfección en nuestra base de datos de series – una prueba más de que estamos dramaculturizados: el carácter “mártir” de la protagonista principal.
Ahora bien, yo no he visto ni la mitad de dramas que otros allí fuera, así que les pido, humildemente, que me ayuden a desmentir o desentrañar esta característica que parece acosar a la gran mayoría de las protagonistas de los dramas actuales.