Secretos de nacimiento, gemelos malvados, muertes fingidas, venganzas que abarcan generaciones completas, traiciones, engaños, amantes, asesinos, tragedia… ningún aficionado al cine o la televisión que ya tenga sus años puede decir que jamás se ha encontrado con alguna de estas tramas argumentativas, herramientas a la hora de crear, avanzar o complicar la existencia de una historia y sus personajes.
Difícilmente estamos ante algo nuevo, así que… por qué dedicarle una entrada entera al asunto? Porque Corea definitivamente ha tomado estos temas y los ha incorporado a su propio repertorio, haciéndolos intrínsecamente suyos – si hasta le dedicaron su propio término, makjang; literalmente, “final ciego”.